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Reseña Histórica


El convento existió antes que la iglesia. Lo fundó Fray Toribio Benavente Motilina en 1529, cinco años después de la fundación de la ciudad, bajo el título de la Inmaculada Concepción. Abandonado por los Franciscanos que habían venido con Fray Toribio, lo ocuparon los Dominicos. La construcción era de paredes de caña y techo pajizo.

En 1613 solamente estaba erigido el convento. La iglesia comenzó a construirse en la tercera o cuarta década del siglo XVII, coincidiendo con el florecimiento de Granada, entonces principal ciudad de la Provincia. Los muros se remontan a principios del siglo XVII.

En abril de 1685 fue incendiada por el pirata Dampiere. En 1751 describe el Obispo Morel de Santa Cruz, que para entonces, ya se evidenciaba el convento y la iglesia con estructura de cal y canto, incluyendo la muralla perimetral y el "paso de la ronda", superficie embaldosada contiguo a la muralla, que servía de vigilancia y control.

Posteriormente el convento sufrió dos reformas: una superficial en 1836 para servir de Centro Universitario y otra profunda en 1874 para alojar al célebre colegio Granada, luego Instituto Nacional de Oriente. La iglesia dañada esencialmente por el incendio de 1856, se reconstruyó con una fachada distinta, es decir, con el curioso frontón que hoy ostenta. La actual es la tercera fachada. La primera tuvo una duración aproximada de 50 años (1625-1685) y la segunda fachada siglo y medio (1700-1856).

Cronología histórica del Convento:

La vida religiosa en Granada, comienza con la erección de templos, el primero que se edificó fue el de la Iglesia de la Parroquia, construida al ser fundada la ciudad.

En 1529 se construye el monasterio titulado de la Inmaculada Concepción. La dirección de las obras estuvo a cargo de Fray Toribio Benavente Motilina, dejando formada la orden de los Franciscanos.

En 1554, Fray Juan de la Torre, provincial del Convento de Sacapulas nombra vicario del mismo a Fray Tomás de Cárdenas. Fray Juan de la Torre llega a Nicaragua y establece nuevas leyes y órdenes rigurosas a los padres del Convento de la Concepción. Los religiosos no se sometieron a ésta disciplina, solicitando al Vicario Provincial les permitiera volver a España.

En 1555, una vez que los padres abandonaron el convento, Fray Juan de la Torre regresa a Guatemala, cargando con todas las alhajas y muebles del convento.

En 1579, llega a Granada Fray Pedro Ortiz con 30 religiosos, estableciéndose la Orden Franciscana.

En 1580 se inician los trabajos de reconstrucción del Convento y el Templo de San Francisco, para ese mismo año se debieron concluir los trabajos de reconstrucción, siendo habitado por 30 religiosos.

En 1665 el pirata inglés Henry Morgan invade Granada y la incendia parcialmente. Estas invasiones se produjeron tres veces más. De estos asaltos, el que afecto directamente al Convento es el que cita Gámez en su historia y fue el 7 de abril de 1685.

En 1751 fue reconstruido por Morel de Santa Cruz en mampostería y teja.

En 1830, por decreto legislativo de la Asamblea de Centroamérica y el dictado por Nicaragua el 8 de enero del mismo año, quedan abolidos todos para siempre los establecimientos monásticos.
A partir de esta fecha el Convento queda abandonado.

En 1835 fue ocupado para universidad, en donde se impartieron cátedras de filosofía, derecho civil, canónico y artes.

Después se fundó el Colegio de San Agustín y luego nuevamente se reestableción la universidad.

En 1856, William Walker invade la ciudad y escoge el Convento de San Francisco para cuartel de sus tropas. Las habitaciones se convirtieron en prisiones. Al retirarse los filibusteros norteamerianos, William Walker ordena incendiar la ciudad y el Convento.

En 1867-1868 se reedifica el Convento.

En 1880 el Convento está distribuido de la siguiente manera: un primer patio, enclaustrado por 4 corredores; hay otro patio angosto abarcando todo lo largo de la manzana de los edificios; hay otro patio cerrado por tapia y un portón, con salida a una callejuela detrás del edificio.

Al lado sur hay un muro de piedra, cubriendo toda la manzana de este lado; los cuartos, que primitivamente fueron celdas de los monjes quedan en el primero y segundo patio. Todavía en 1880 existía una de estas celdas adosadas a la pared de la iglesia con su puerta de entrada y ventana y barrotes de hierro.

En 1939, la última restauración partió el gran patio trasero por la construcción del Salón Rubén Darío.

En 1950 se construye en lo que era el patio norte, el edificio de la Escuela Vocacional.En 1980, con el fin de proteger la colección Squier-Zapatera, el Ministerio de Cultura por medio de la Dirección de Patrimonio Cultural, construyó un cobertizo provisional de zinc a dos aguas.

Para 1984, el inmueble es asignado al Ministerio de Cultura por el Consejo de Estado (hoy Asamblea Nacional), con el fin de darle un uso de tipo cultural.

A partir de 1986 se comienza a realizar obras de mejoras y mantenimiento en el Salón de la Estatuaria, extendiéndose posteriormente a otras áreas del convento que se encontraban en avanzadísimo proceso de deterioro, para lo que se contó con la valiosísima ayuda del gobierno de Suecia.

Actualmente se continúa con el proceso de restauración del Conjunto, siempre con el financiamiento Sueco y la propuesta de la Puesta en Valor del Conjunto, es la formación de un centro de cultura polivalente, por constituir ésta una función más acorde a su tipología e importancia.

 

Colección Estatuaria de Zapatera:

Con el nombre de Colección Estatuaria de Zapatera se conocen más de treinta piezas escultóricas que los Chorotegas, una de las culturas precolombinas de mesoamérica, elaboraron en la Isla de Zapatera, ubicada en el Gran Lago de Nicaragua.

Durante siglos habían permanecido en la isla, hasta que fueron descubiertas a mediado del siglo XIX por los estudiosos.

En 1849 fueron descubiertas por el diplomático norteamericano Aphrain George Squier (1821- 1881), quien interesado en la arqueología visitó la isla.

En 1882-83 el investigador sueco Car Bovallius realizó investigaciones arquelógicas en los mismo lugares que visitó Squier y encontró más estatuas, cerámicas, entierros y sobre estos resultados Bovallius publicó un libro.

Bovallius consideró que algunas de las estatuas descubiertas formaron parte de un templo indígena; seis de las cuales colocadas originalmente alrededor de un montículo de forma oval, de unos 50 mts. de largo y 30 mts. de ancho. Hizo una maqueta de la reconstrucción del templo como pensaba que había sido.

Las esculturas son de marcada sobriedad estilización, representan figuras humanas, muchas veces asociadas con un animal; los más comunes son el jsaguar, el lagarto, el coyote y el águila . Esculpidas en enormes bloques, descansan sobre bases cuadradas que realzan su aspecto monumental.

La altura de las principales oscila entre los 1.35 mts. y 2.25 mts, su diámetro fácilmente supero los 60 cm. Según los arqueólogos, éstas datan de los años 800-1200 después de Cristo, una época en la que se dio además la estatuaria de Chontales, al oeste del Gran Lago.

En el siglo XX varios investigadores nicaragüenses, incluyendo los Padres Jesuítas estudiaron las esculturas, ellos formaron la colección presente.

Originalmente en la isla eran un número considerable, pero fueron desapareciendo, algunas por el hombre, el tiempo y la naturaleza, y otras al ser llevadas al extranjero.

En 1924 y 1942 fueron trasladadas al Colegio Centroamérica de Granada, regentado por los jesuítas.

En 1970 fueron trasladadas al Salón Rubén Darío, loclaizado en el antiguo Convento de San Francisco, donde permanecerán para formar parte del futuro Museo Histórico y Arqueológico de la Ciudad de Granada.